Alfa-amilasa
GastrointestinalÚltima revisión: 7 de abril de 2026. Enfoque de fuentes: contexto estándar de interpretación de laboratorio, material médico de referencia y orientación clínica o de salud pública cuando corresponde.
¿Qué es Alfa-amilasa?
La alfa-amilasa es una enzima digestiva que cataliza la hidrólisis del almidón y el glucógeno en azúcares más pequeños (maltosa, maltotriosa y dextrinas). Se produce en dos formas principales: la amilasa salival (tipo S, procedente de las glándulas parótidas) y la amilasa pancreática (tipo P, procedente de las células acinares pancreáticas). Ambas isoenzimas pueden medirse juntas como amilasa total o distinguirse mediante análisis de isoenzimas cuando el cuadro clínico no es claro. La amilasa salival inicia la digestión del almidón en la boca, mientras que la amilasa pancreática completa el proceso en el intestino delgado.
La amilasa sérica se ha utilizado durante décadas como marcador de lesión pancreática. Sube dentro de las 6–12 horas posteriores al inicio de una pancreatitis aguda y vuelve a la normalidad en 3–5 días. Sin embargo, como la amilasa tiene fuentes importantes fuera del páncreas, es menos específica que la lipasa para la enfermedad pancreática. Una amilasa elevada puede deberse a trastornos de las glándulas salivales, obstrucción intestinal, embarazo ectópico y macroamilasemia (una situación benigna en la que la amilasa se une a inmunoglobulinas formando complejos demasiado grandes para ser eliminados por el riñón). Comprender tanto las fuentes pancreáticas como las no pancreáticas de amilasa es esencial para interpretarla correctamente.
Por qué importa
La amilasa, junto con la lipasa, es un marcador clave para diagnosticar pancreatitis aguda y otras enfermedades del páncreas o de las glándulas salivales. Aunque la lipasa se ha convertido en la prueba única preferida, la amilasa sigue solicitándose con frecuencia y puede aportar información complementaria, en especial para distinguir causas pancreáticas de salivales mediante el análisis de isoenzimas. Una amilasa marcadamente baja puede indicar insuficiencia pancreática exocrina, una situación que dificulta la absorción de nutrientes y puede llevar a desnutrición.
Rangos de referencia normales
| Grupo | Rango | Unidad |
|---|---|---|
| Adultos | 28–100 | U/L |
| Personas mayores (>60 años) | 24–151 | U/L |
| Recién nacidos | 0–8 | U/L |
Los rangos de referencia pueden variar entre laboratorios. Compara siempre tus resultados con los rangos proporcionados por tu laboratorio.
Qué significan los niveles altos de AMY
Causas comunes
- Pancreatitis aguda
- Parotiditis o inflamación de glándulas salivales (paperas)
- Pseudoquiste o absceso pancreático
- Obstrucción intestinal o isquemia mesentérica
- Embarazo ectópico o quiste ovárico roto
- Macroamilasemia
- Insuficiencia renal (disminución del aclaramiento)
- Cetoacidosis diabética
Posibles síntomas
- Dolor en la parte alta del abdomen (si el origen es pancreático)
- Hinchazón facial cerca de la mandíbula (si el origen es salival)
- Náuseas y vómitos
- Fiebre
- Distensión abdominal
- Disminución del apetito
- Dolor que empeora al comer
Qué hacer: La amilasa elevada debe interpretarse en su contexto clínico. Si se sospecha pancreatitis, también hay que medir la lipasa, que es más específica. Una amilasa superior a tres veces lo normal, junto con síntomas compatibles, apoya el diagnóstico de pancreatitis aguda. Si se sospecha origen salival, puede solicitarse análisis de isoenzimas de amilasa (tipo P frente a tipo S). Si la elevación es crónica y sin síntomas, conviene pensar en macroamilasemia, que puede confirmarse con una relación de aclaramiento amilasa/creatinina baja. También debe evaluarse la función renal, ya que el deterioro renal reduce el aclaramiento de amilasa. Las pruebas de imagen (TC abdominal, ecografía) ayudan a identificar la causa.
Qué significan los niveles bajos de AMY
Causas comunes
- Pancreatitis crónica con destrucción glandular
- Fibrosis quística
- Resección pancreática extensa
- Enfermedad hepática avanzada
- Preeclampsia o eclampsia grave
Posibles síntomas
- Malabsorción de carbohidratos
- Hinchazón y gases después de comidas ricas en almidón
- Pérdida de peso involuntaria
- Esteatorrea (si coexiste deficiencia de lipasa)
- Cansancio por desnutrición
Qué hacer: Una amilasa baja por sí sola rara vez tiene relevancia clínica, pero puede indicar insuficiencia pancreática exocrina si se acompaña de lipasa baja y esteatorrea. Debe solicitarse elastasa fecal para confirmarla. Si se confirma, se inicia terapia de reemplazo enzimático pancreático (PERT). También conviene estudiar pancreatitis crónica con imagen (TC o CPRM) y valorar fibrosis quística en personas jóvenes. Es importante asegurar un aporte calórico adecuado y suplementar vitaminas liposolubles.
¿Cuándo se recomienda la prueba de AMY?
- Cuando se sospecha pancreatitis aguda
- Al evaluar hinchazón facial o mandibular que sugiera enfermedad de glándulas salivales
- Cuando el dolor abdominal se acompaña de náuseas y vómitos
- Al monitorizar enfermedad pancreática conocida
- Cuando se está investigando macroamilasemia
Preguntas frecuentes
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Referencias y enfoque de revisión
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